Caminata

Así de simple. Con cinco minutos que camines, a donde sea, incluso si sólo es a dar una vuelta por tu manzana, tus ideas se despejarán y le hará bien a tu cuerpo después de unas largas horas pendiente del monitor o la hoja de papel en blanco.

Está comprobado. Aparte que la soledad de la caminata te ayuda a meditar mejor el punto en el que te quedaste bloqueado.