Un buen dí­a

buendiaNo sé ni por qué me levanté. ¡Odio la oficina, odio el horario, odio a mi jefe, a los clientes, a todos en la oficina! Debería renunciar, pero todos me dicen que soy afortunada de tener trabajo. Maldito sea mi sentido de responsabilidad.

Ni siquiera voy a pensar en qué me voy a poner, la primera blusa y el primer pantalón que encuentre estarán bien. ¡Bah! Nadie me nota en ese cubículo, qué importa si a la blusa le falta el último botón y el pantalón tiene una mancha en la rodilla.

Bueno, no tendré la imagen perfecta pero al menos ya estoy lista para salir. Pero primero, una taza de café…

¡Por qué demonios no avisan que se acabó el café?

A la mierda con preparar almuerzo, me tragaré la basura que venden en la cafetería, tal vez así me de una indigestión y tenga una excusa para salir temprano, aunque sea a pasar la tarde esperando que me atiendan.

¡Por la gran p…! ¿Por qué siempre que voy llegando a la parada es mi bus el que se está yendo? Da igual, si no quieren que llegue tarde, que me paguen más para la gasolina.

¿Y esta doña qué me ve? Si no me quiero ir al fondo del bus es mi problema, ¿por qué no se va ella hasta atrás y me deja su asiento? Si ya va bien sentada, no chingue.

Estos choferes son unos hijos de su madre, ¿por qué no paran donde deberían? Pero que le hagan huevos, nada de “precisos, precisos…”, me tomaré mi tiempo para bajar las gradas, que vayan a apurar a sus respetables progenitoras.

Idiotas, mal paridos, ridículos… ¿por qué no detuvieron el ascensor un minuto más? Solo era cuestión de que marcara mi tarjeta. ¡Tanto les costaba!

Suena un teléfono a lo lejos, espero que no sea el mío.

¡Maldita sea, sí es mi teléfono! La llave, ¿dónde está la podrida llave? Estúpida llave que se atora en la chapa cuando vengo más apurada… ¡ABRE DE UNA VEZ!

—No cuelgue, no cuelgue… Aló… colgaron.

Sí, este definitivamente será otro día típico de trabajo… todo el material debe estar antes de las 3 y no hay datos aún de los otros departamentos. Mi vida apesta, un día voy a agarrar todo esto y lo voy a…

—Buenos días.

Cielos…

Di algo, contéstale pronto.

—Buenos días.

—Tú debes ser Sofía. Mucho gusto, soy Luis y estaremos trabajando juntos a partir de hoy. Espero que me enseñes la manera en que se hacen las cosas aquí.

¡Qué ojos, qué sonrisa, qué…! ¿Qué me dijo? ¡Boba, pon atención a lo que te está diciendo!

—¡Ah, qué alegre! Ya me hacía falta la compañía y la ayuda.

—Ya verás como congeniamos.

—Sí, estoy segura que nos llevaremos muy bien.

¡Qué bonito día!

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One thought on “Un buen dí­a

  1. UN BUEN DIA!!!!! uf, que mente tan negativa , de lugar que levantarse y orarle a Dios y darle Gracias por un nuevo amanecer y pedir que bendiga nuestro trabajo ya que mucha gente no lo tiene por nuestros compañeros y por nuestras familias.

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